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Galletas de jengibre y canela

Receta de: Postres y dulces
Plato:
Cocina:
Galletas de jengibre y canela
Media
20-30
Galletas de jengibre y canela
Valoración media
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Elaboración
Cuando ves las películas ambientadas en las fiestas navideñas, en algún plano siempre aparecen estas galletas de jengibre y canela con forma de hombrecito. Su sabor es delicioso y la verdad es que el aspecto es de lo más vistoso. Prepáralas y harás que los más pequeños de la casa disfruten con ella, tanto o más de lo que lo haréis vosotros. En primer lugar batimos la mantequilla en un bol hasta que se haga una crema. Es fundamental que la mantequilla esté a temperatura ambiente, con textura de pomada, para poder trabajarla mejor. Añadimos a la mantequilla el azúcar y batimos de nuevo la mezcla hasta que se vuelva blanquecina. En ese momento echamos la miel de poco a poco, removiendo constantemente hasta integrar los ingredientes. Añadimos el huevo a la mezcla y removemos bien. Tamizamos la harina en un bol aparte junto con el bicarbonato y le añadimos el clavo, el jengibre, el cardamomo, la canela y la sal. Lo mezclamos con unas varillas y echamos esta mezcla de harina al bol con el resto de ingredientes. Removemos hasta que quede totalmente integrado. Quedará una bola un poco pegajosa debido a la miel. Dividimos la masa en varias partes y las envolvemos en papel film. Metemos en la nevera durante 2 horas hasta que veamos que está dura. Una vez que la masa esté fría, estiramos las porciones en una superficie lisa ligeramente enharinada, de unos 4mm de grosor. Con el cortapastas de la forma de hombrecito cortamos la masa y las guardamos ya recortadas de nuevo en el frigo para que se vuelvan a endurecer. Este paso es importante para que las galletas no aumenten, o lo hagan lo menos posible, durante el horneado. Los restos de masa que nos queden de después de cortar las galletas los dejaremos enfriar de nuevo en la nevera antes de volver a utilizarlos. Con el horno precalentado a 180º C, horneamos las galletas en la bandeja del medio con calor arriba y abajo durante unos 10 minutos, o hasta que estén doraditas. Al sacar las galletas del horno las tenemos que dejar reposar en la propia bandeja de horneado durante unos minutos antes de pasarlas a una rejilla. Esto lo hacemos ya que recién salidas del horno las galletas están aún muy blandas por lo que sería fácil que se rompiesen al llevarlas a la rejilla, aunque si tenéis cuidado y os ayudáis con una espátula podríais pasarlas inmediatamente. Preparamos mientras se enfrían las galletas el glaseado para decorarlas. Para ello mezclamos las claras de huevo con el azúcar glas y el vinagre y lo batimos hasta que el glaseado espese, debe de quedar una crema suave y brillante. Dividimos el glaseado en cuencos, y en cada cuenco echamos unas gotas de los distintos colorantes, haciendo glaseados de colores diferentes. Echamos cada glaseado en una manga pastelera de boquilla fina y decoramos las galletas de jengibre y canela en forma de hombrecitos. Les podemos dibujar la cara o incluso hacerles ropa. Si lo hacéis con los más pequeños de la casa podéis pasar una tarde entrañable y divertida.