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Helado de nata

Receta de: Postres y dulces
Plato: Postre
Cocina: Para niños, Tradicional
Helado de nata
Fácil
50 >
301-500
Helado de nata
Valoración media
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Ingredientes
  • Nata para montar (175 ml)
  • Huevos (clara, 30 gr)
  • Azúcar glas (50 gr)
  • Sal
  • Galletas (barquillos, conos de helado)
  • Nata para montar (350 ml)
  • Huevos (clara, 55 gr)
  • Azúcar glas (100 gr)
  • Sal
  • Galletas (barquillos, conos de helado)
  • Nata para montar (500 ml)
  • Huevos (clara, 80 gr)
  • Azúcar glas (150 gr)
  • Sal
  • Galletas (barquillos, conos de helado)
Elaboración

Los afortunados que poseen una heladera pueden permitirse helado casero siempre que quieran pero, ¿y el resto de los mortales? Pues ellos también porque, aunque sea un proceso del que hay que estar pendiente varias horas, es sencillísimo y permite estar haciendo cualquier otra cosa durante ese tiempo. A los niños les encantará este helado de nata pero no hacen falta como excusa para hacerlo: ¿a quién no le gusta un rico helado?

Paso 1:

Asegúrate de que los ingredientes están a la temperatura correcta: la nata muy fría (métela en la nevera el día anterior y en el congelador media hora antes de utilizarla) y la clara de huevo a temperatura ambiente. La opción más segura es emplear claras pasteurizadas pero si no las encuentras o no las tienes a mano, casca los huevos en una superficie diferente al recipiente que vas a usar para verterlos y asegúrate de que no cae ningún trocito de cáscara. Separa la clara de las yemas. Una forma sencilla de hacerlo es dejar caer el huevo por tus dedos entreabiertos: la yema se quedará en tu mano y la clara se deslizará hasta el recipiente que hayas colocado debajo para recogerlas. Guarda las yemas para otras preparaciones.

Paso 2:

Monta las claras a punto de nieve con unas varillas eléctricas. Cuando empiecen a formar picos, empieza a añadir dos tercios del azúcar y una pizca de sal sin dejar de batir. El merengue estará listo cuando tenga un color blanco brillante y una textura firme (no debe moverse al inclinar el recipiente). Cúbrelo con papel film y resérvalo en la nevera.

Paso 3:

Empieza a montar la nata, también con varillas eléctricas para agilizar el proceso. Cuando empiece a adquirir consistencia, añade el resto del azúcar y sigue batiendo hasta que esté perfectamente montada (aunque no te excedas mucho, ¡o crearás mantequilla!).

Paso 4:

En un recipiente amplio, mezcla el merengue y la nata con movimientos muy suaves y envolventes para que no pierdan el aire. Ayúdate con una espátula de silicona.

Paso 5:

Traslada la mezcla a un recipiente apto para el congelador. Lo ideal es que sea de acero inoxidable y más ancho que alto, porque el metal congela más rápido y cuanto más ancho sea el recipiente mayor superficie de helado se encontrará en contacto con el metal. Cuanto más veloz sea la congelación más cremoso resultará el helado. 

Paso 6:

Mete el helado de nata en el congelador y déjalo reposar una hora. Al cabo de ese tiempo, saca el recipiente, destápalo y bate enérgicamente la mezcla. Vuelve a meterlo y espera esta vez media hora. Cuando pasen, saca el helado de nuevo y bátelo una vez más. Repite este proceso cada 30 minutos durante tres horas. Al batirlo, los cristales de hielo que se forman durante la congelación se rompen y, cuanto más pequeños sean estos cristales, mejor textura tendrá el helado. Al terminar, asegúrate de cerrar herméticamente el recipiente y déjalo en el congelador varias horas.

Presentación:

Puedes servir tu helado de nata tal y como está, extendiéndolo sobre barquillos o en forma de bola en cucuruchos de galleta, o usarlo de base para una gran variedad de sabores. Añádele esencia de vainilla o caramelo, nueces, trozos de chocolate, siropes… ¡lo que prefieras!

Sugerencia:

Utiliza la nata para montar DIA y garantízate una base de helado de calidad. La cremosidad y delicadeza que aportará a tu helado de nata te sorprenderán.

helado de nata